PIAS, seguros de renta vitalicia

Las siglas PIAS hacen referencia a los Planes Individuales de Ahorro Sistemático, y se comercializan exclusivamente a través de compañías de seguros. Si algún banco ofrece un PIAS en realidad lo ofertará a través de su propia aseguradora y no del banco.

PIASEste producto, aunque puede servir como producto de ahorro para cualquier momento debido a su total disponibilidad, es un producto pensado como un plan de pensiones que otorgará al asegurado o una renta vitalicia en el momento de su jubilación o si lo prefiere podrá cobrarlo de golpe llegado ese momento, o un momento anterior.

Su funcionamiento inicial no difiere de un plan de pensiones, es decir el asegurado hace unas aportaciones periódicas para ir ahorrando dinero para el futuro, normalmente la jubilación.

La ventaja de este producto es el tratamiento fiscal que tiene. A pesar de ser un producto de ahorro está exento de impuestos en los rendimientos obtenidos siempre que se supere un plazo mínimo de 10 años desde que se hizo la primera aportación. Teniendo en cuenta que cualquier producto de ahorro tiene una retención fiscal del 21%, esto supone ahorrarse esa parte de impuestos y recibir el 100% de los rendimientos obtenidos por el ahorro. Para poder comparar con los Planes de Pensiones puede consultar: tributación de los Planes de Pensiones.

Pero la Ley Tributaria establece una serie de limitaciones en los PIAS, que son las siguientes:

Máximo de aportación anual: 8.000 euros

Máximo total de aportaciones: 240.000 euros

Límite mínimo de tiempo: 10 años, si se rescata antes se pierde la bonificación fiscal.

Plan Individual: como su nombre indica cada titular sólo puede tener un PIAS a su nombre, en el caso de Planes de Pensiones se pueden tener varios.

Rescate: se pueden rescatar como renta vitalicia, con la ventaja de que en ese caso tributaría como rendimiento del capital mobiliario, que tributan mucho menos que las rentas del trabajo (planes de pensiones). También se puede rescatar de forma total.

A parte de estos límites hay que explicar que los PIAS van siempre asociados a un seguro de vida, de tal forma que en las aportaciones mensuales una parte es para el ahorro y otra parte para el seguro de vida propiamente dicho.

Este dato hay que tenerlo muy presente a la hora de contratar este producto. Si lo que queremos es ahorrar para el futuro debemos buscar que el seguro de vida sea muy bajo, el mínimo posible. Se pueden encontrar seguros de vida cuyo capital en caso de fallecimiento son 600 euros, y el coste anual de ese seguro serían unos 2 o 3 euros al año. Así si una persona aporta 3.000 euros anuales al PIAS 2.998 serán para el ahorro y sólo 2 o 3 euros para el seguro de vida.

Si no nos informamos bien podría ocurrir que el seguro de vida fuese por ejemplo de 120.000 euros con un coste de 500 euros anuales (por poner un ejemplo).

Hay que recordar que en caso de fallecimiento los beneficiarios cobrarían el seguro de vida y al capital ahorrado con sus intereses. Es decir, el hecho de que el seguro sea de 600 euros significa que nuestros herederos cobrarían esos 600 pero además todo el dinero e intereses que hemos aportado al PIAS.

Otro punto muy importante es no caer en la trampa del un alto rendimiento garantizado. Se pueden encontrar fácilmente PIAS que nos garantizan un 6,00 % TAE, pero al leer la letra pequeña del contrato resulta que ese ITG (interés técnico garantizado) sólo se aplica al 10% de las aportaciones, es decir pagarían un 6% sólo a la décima parte de nuestro dinero.

Todo esto es realmente importante tenerlo bien estudiado porque la Ley sólo nos permite contratar un PIAS, es decir si no escogemos bien estaremos atados ya que no podremos contratar otro.

Otra característica es que al ser productos de seguro están cubiertos por el Consorcio de Compensación de Seguros y no por el Fondo de Garantía de Depósitos. A día de hoy, se puede decir que es más garantía de nuestro dinero el Consorcio, y mucho más rápido en pagar.

Aunque la mayoría de los PIAS están enfocados a ahorradores conservadores existen tanto mixtos como variables. Los más tradicionales y conservadores invierten sólo en renta fija, pero los hay variables.

Se pueden utilizar como medio de ahorro a medio plazo y no sólo para la jubilación, por ejemplo si alguien tiene hijos pequeños para ahorrar para la universidad, siempre teniendo en cuanta que deben pasar 10 años desde la primera aportación para beneficiarse de la exención fiscal de los rendimientos generados.

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Publicado en: Seguros de vida

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